El mito detrás de la frase “Piensa antes de hablar”

Creo que por lo menos una vez a la semana alguien me dice que el otro no piensa antes de hablar o que incluso él mismo no lo hace; que “tenemos la lengua desconectada del cerebro”.

Creo que a veces estamos tan sorprendidos y afectados por lo que el otro dice y nos parece tan ilógico que creemos que las palabras salieron solas…

He visto cómo las personas se sienten ofendidas cuando alguien les dice que detrás de sus palabras no hay pensamientos y es que el pensamiento nunca se detiene, es una actividad mental incluso cuando se habla (por lo menos desde un punto de vista científico); lo que si sucede, es que muchos no somos conscientes de qué calidad de pensamientos tenemos cuando hablamos.

Creo que podemos reflexionar y mejorar nuestras palabras con tres actos muy sencillos que yo llamo las tres “E”: encontrar la emoción oculta, elegir el pensamiento consciente y entregar del mensaje más adecuado.

He visto como muchos clientes mejoran su comunicación: “el tonito”, “la puya” y la mala interpretación con el simple hecho de detenerse y repasar las tres “E”.

Encuentra, elige y entrega.

“Que cada uno llegue a la verdad por sus propios pasos, y que nadie le llame equivocado o limitado. (¿Quién es quién para decir “esto es así”, si la historia de la humanidad no es más que una historia de contradicciones, de tanteos y de búsquedas?)”

Mario Benedetti

×